Lady Hamilton (1941)

Abril 6, 2008

Una de las últimas pelis que dirigiría Alex Korda, se rodó durante el comienzo de la segunda guerra mundial, esa parte de la guerra en la que Gran Bretaña se enfrentaba prácticamente en solitario a Alemania, con lo cuál es fácilmente comprensible que la película desborde patriotismo británico por los cuatro costados. Como es lógico es un aspecto que puede llegar a resultar un tanto excesivo en la actualidad, pero teniendo en cuenta la época y las condiciones en las que se rodó la película, creo que es algo hasta normal y que desde luego se hizo en todos los países del mundo como método de levantar el ánimo bélico y heroico no sólo de los soldados sino también de la población. Lógicamente conviene dejar de lado este aspecto para comentar la película porque sino creo que estaríamos cometiendo una injusticia con ella.

Está ambientada a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, en pleno apogeo militar de la Francia de Napoleón. En esa época en la que Gran Bretaña dependía casi exclusivamente de su poder naval para mantener su hegemonía mundial y por consiguiente dependía de su fortaleza naval para poder conservar todas sus numerosas colonias. Napoleón había entendido que no podría dominar el mundo ni tan siquiera Europa si no acababa con la hegemonía británica en el mar, de manera que construyó una flota muy poderosa que junto con la unión a ella de la flota española se enfrentaría a la flota británica. Sólo un hombre en todo el imperio británico parecía capaz de obtener una victoria frente a la flota de Napoleón, nada menos que Lord Nelson. Todo lo que sucedió en esa batalla es ya parte de la historia, en una de las más grandes victorias británicas a lo largo de su historia, con el cabo de Trafalgar como testigo

El film en sí nos narra la historia de amor mantenida por Lord Nelson y Lady Hamilton. Lady Hamilton era la esposa del embajador británico en Nápoles (recordemos que por la época no existía Italia como ahora la conocemos sino que estaba formada por unos cuantos reinos independientes de los que Nápoles era uno de ellos, muy importante además para los británicos porque le proporcionaba una gran ayuda logística en modo de aprovisionamiento de su flota) una relación matrimonial del embajador que poco parecía tener de amorosa y mucho de apariencia. A pesar del matrimonio de Lord Nelson y su relación extramatrimonial con Lady Hamilton, la película es también muy benévola con el personaje, todo parece que es perdonable cuando el amor es sincero (y cuando se habla de un héroe nacional). Además de todo eso la película intenta ensalzar al personaje de Nelson a los máximos niveles, de hecho todo el comienzo de la película con una Lady Hamilton totalmente desconocida (la película se narra a través de un flashback), y esa frase final de ella (tras volver del flashback) cuando le preguntan que paso después de la muerte de Nelson y dice: “Después de él no hay nada”, nos intenta ensalzar la fuerza del personaje más allá de lo que pudo haber sido la realidad.

La pareja protagonista está compuesta por Vivien Leigh y Laurence Olivier, que por aquél entonces mantenían también una relación en su vida privada. La química entre los dos funciona perfectamente durante toda la película, lo que es un valor añadido muy importante. Además sus interpretaciones son también muy solventes, y teniendo en cuenta que llevan completamente el peso de la película es un aspecto imprescindible para que la película sea creíble.

Otro de los puntos que se ha destacado siempre de la película es la gran labor fotográfica a cargo de Rudolph Maté, que con una larga carrera en el mundo del cine (llegó a trabajar con Dreyer en sus primeros títulos mudos como VAMPYR o LA PASIÓN DE JUANA DE ARCO, o sus trabajos en Hollywood en películas como SER O NO SER o EL ORGULLO DE LOS YANKEES por poner unos pocos ejemplos de su filmografía) es un aval más que suficiente para dar talla a la película.

Otro de los aspectos destacados de la película y que demuestra la gran importancia que Alexander Korda le daba a hacer una buena película es la contratación para componer la música original de la misma al gran Miklós Rózsa, que como en él es habitual compone una banda sonora sencillamente magistral.

La dirección es también bastante correcta, cosa habitual en las producciones Korda, en las que se cuidaban mucho de controlar todos los detalles para que nada en una película desentonase. Hay que recordar que uno de los grandes mercados que quieren abrir los Korda a sus películas era el mercado americano, de hecho en la película hay similitudes por momentos al tipo de cine que se practicaba en el Hooywood de la época, por eso a veces nos puede parecer que estamos viendo una película de Errol Flynn, por ejemplo en las escenas navales, eso sí, mucho más comedidas en acción a las películas que interpretaba Flynn.

En resumidas cuentas tenemos entre manos una película influenciada sin duda por la época en la que fue rodada, pero ante todo tenemos una buena película de aventuras que no dejará defraudado a quien la vea, magníficas interpretaciones y un grupo de técnicos de primera completan esta película que es un claro exponente del cine que proponían las producciones Korda. Muy recomendable.
De: http://www.dvd-reviews.net/clasicos/dvdladyhamilton.htm


Los Invasores (1941)

Abril 6, 2008

miembros de la tripulación intentarán huir a Estados Unidos, pues todavía no han entrado en la guerra y es territorio neutral. Los ciudadanos con los que se encuentran les harán reflexionar sobre el régimen totalitario en el que viven.

Este prometedor punto de partida sirve como base de un notable film bélico de Michael Powell, con guión de Emerich Pressburger, autores de Las zapatillas rojas y Narciso negro. Ganó el Oscar al mejor guión original en 1941.


El halcón maltes (1941)

Abril 6, 2008

El detective privado Sam Spade (Humphrey Bogart) estaba cómodamente sentado en su oficina, mirando la ciudad de San Francisco por la ventana, cuando irrumpió una misteriosa dama. La elegante mujer quería investigar el paradero de su hermana, quien supuestamente ha huido de casa con un vividor de origen inglés. El compañero de Sam (Jerome Cowan) localiza al hombre, pero es asesinado en el acto. Sam confronta a la clienta, la Señora O’Shaugnessy (Mary Astor) y resulta que el asunto de la hermana era mentira: el hombre que busca puede tener en su poder la valiosa estatua de oro de un halcón, incrustada con las más preciosas joyas de un valor incalculable que se supone que era el tributo que los Caballeros de Malta pagaron por la isla a Carlos I. Ella no es la única en pos del Halcón Maltés, ya que un grupo de maleantes internacionales está también tratando de conseguir la estatua, dispuestos a engañar, robar o matar por tener el tesoro entre sus manos. Un enorme hombre llamado Fat Man (Sydney Greenstreet), el engañoso Joel Cairo (Peter Lorre), Wilmur (Elisha Cook Jr.) y la seductora Señora O’Shaughnessy quieren aprovechar el genio y el ingenio de Sam Spade para sus propios intereses, pero al detective le preocupa más salir ileso de las peligrosas situaciones y sacar el mayor provecho para sí mismo.
Si hablamos del cine negro como un valor dentro del noveno arte, debemos guardar un aparatado especial para el halcón maltes, una de esas pocas películas que han logrado inmortalizarse al paso del tiempo. A inicios de 1941, es cuando Jonh Huston concibe la día de rodar esta magnífica obra, inspirada en una novela de Dashiell Hammett, adquirida por la Warner, por apenas 8.500 dólares ese mismo año. Huston pensaría y llegaría incluso a firmar a George Raft como el actor que encarnaría a Sam Spade, pero la negativa de este produjo que fuera el mítico Humphrey Bogart el protagonista del film, retrasando unos meses el estreno de la película, llegando a la pantallas de Estados Unidos el 18 de diciembre de 1941 como una inadvertida serie B más.

El halcón Maltes nos adentra en el ambiente policiaco de los años cuarenta, más concretamente, en la historia acontecida a Sam Spade, un sabueso, que se ve envuelto en un caso de asesinato, por la muerte de un amigo y compañero suyo. Detrás de esta aparente sencilla trama, se ramifican un gran cúmulo de historias paralelas al conflicto principal del guión, lo que ensalza en gran medida el poder de entretenimiento de esta solidísima adaptación. La historia además de poseer este enorme poder de atracción, desarrolla también una gran profusión de doble trasfondo no solo hacia los personajes, si no también hacia el basto mundo que se extiende a su alrededor, aclarando mis palabras: “el film sirve como un análisis dual de una realidad que resulta un falso espejismo para el espectador”.

En el aspecto visual, la obra demuestra con creces porque es considerada una de las cien mejores películas americanas. Sorprende la excelente dirección de un debutante John Huston, que a través de unos juegos lumínicos casi perfectos, nos inmiscuye en una densa atmósfera de tensión constante. El movimiento de cámara tan tortuoso como eficaz, nos acerca una magistral estructura narrativa llena de lirismo y dramatismo contenido. ¿Que más podemos decir, que no se haya dicho ya, del reparto del Halcón Maltés? Sencillamente brillante. Boogie actúa con un aplomo y una fuerza tremenda, forjando su propio icono interpretativo dentro del celuloide, Mary Astor seduce con sus, elegantes formas de encarnar a una auténtica mujer fatal. Los secundarios son….. de lo mejor que he visto en cualquier thiller negro, Peter Lorre Sydney Greenstreet, ejercen un portentoso trabajo. La música de Adolph Deutsch, redondea a las mil maravillas el oscuro matiz que exhibe el filme.

Forjar mitos, esta es la tarea de esta excelente producción negra, que para muchos es la mejor muestra de “film noir”, jamás filmada.


El extraño caso del doctor Jekyll

Abril 6, 2008

Magnífica adaptación cinematográfica de la novela cumbre de Robert Louis Stevenson, que supone, sin lugar a dudas, la mejor película sobre el mito de “Jekyll y Hyde” hasta la fecha. El film funciona a las mil maravillas, en parte por la buena dirección de Victor Fleming, realizador de las famosas “Lo que el viento se llevó” y “El mago de Oz” y en parte por el lujoso trío de protagonistas. Ingrid Bergman está sencillamente brillante, con una interpretación digna de un Oscar sobre una alegre y espontánea camarera que ve cómo poco a poco su espíritu libre se va tornando en una mujer atormentada y sin ganas de vivir a causa de las contínuas vejaciones a las que se ve sometida por Mr. Hyde. El gran Spencer Tracy encarna la dualidad Jekyll/Hyde, a la que llega por ser un osado científico que intenta separar el bien y el mal de los hombres; su intención es buena, pues pretende curar la locura de la humanidad, pero los resultados son nefastos. El rol de Tracy es encomiable, pues las técnicas de maquillaje en 1941 son muy inferiores a las actuales, con lo que la gran diferencia entre Jekyll y Hyde se debe a su impresionante actuación, siendo la bondad personificada en un caso y el mal sin control en el otro, destacando su mirada asesina como rasgo más terrorífico de todo el relato. Una bellísima y joven Lana Turner es la prometida del doctor Jekyll, en un papel más bien pequeño, pero resplandeciente cada vez que aparece en pantalla. Hay auténticos momentos de tensión e incluso de miedo, gracias a un elaborado guión adaptado que define muy bien a los personajes y sabe crear una historia que explica convincentemente el por qué de los acontecimientos. Ahora que vivimos una era de películas de terror lamentables, los actuales directores del género harían muy bien en echar un vistazo a los estupendos relatos creados años atrás, para comprobar que el cine vive de guiones y buenas interpretaciones, los cuales nunca podrán ser sustituidos por sangrientos efectos especiales y jovencitas semidesnudas.
De: http://www.filmaffinity.com/es/reviews/1/413014.html


El embrujo de Shangai (1941)

Abril 6, 2008

Basada en una exitosa pieza teatral, cambiando el ambiente de prostíbulo por el de casa de juego, crea una bellísima atmósfera onírica en la que un grupo de variopintos personajes se enfrentan en un juego cruel y decadente, destruyéndose a sí mismos y a los demás, en un clima de misterio y corrupción.


Dumbo (1941)

Abril 6, 2008

En 1941, la factoría de sueños Walt Disney saca a la luz esta maravillosa película de animación de la RKO. Aleccionadora en cuanto a la exclusión y el miedo a la diferencia, Dumbo puede ser, hoy en día, un ejemplo de integración y solidaridad, aunque en su día, los personajes de los cuervos –caricaturizados como afro-americanos e interpretados por miembros de un coro de gospel– llevaron a la gente a criticar a la película por introducir elementos racistas. Un ratón, el enemigo ancestral del elefante, el pequeño Timothy, es quien le ayuda a salir de la depresión causada por sus orejas demasiado grandes. Dumbo es poseedora del Oscar a la Mejor partitura musical creada por Frank Churchill y Oliver Wallace y de un Premio de Cannes a la Mejor película de animación.A pesar de haber costado la mitad que Blancanieves, Dumbo es, todavía hoy, la película que más beneficios ha dado a la Disney y la que más veces se ha reeditado.
La secuencia Pink Elephants on Parade nos muestra las alucinaciones de borrachera de los dos protagonistas de una manera nada convencional para los estrictos códigos de entonces de la Walt Disney. Las imágenes son como un absurdo sueño surrealista con planos muy sugerentes y muy modernos para la época. Precisamente, Dumbo y uno de los Elefantes Rosas aparecen en la película Who Framed Roger Rabbit como empleados de R. K. Maroon. ¡La borrachera les llevó demasiado lejos!
De: http://www.circomelies.com/2007/12/el-otrodumbo.html


El difunto protesta (1941)

Abril 5, 2008

Un famoso boxeador fallece en un accidente de avión cuando se dirige a Nueva York para combatir por el título mundial de su categoría. Esta muerte es considerada un error en el cielo y por ello se le da al protagonista la oportunidad de ocupar otros cuerpos.
Las comedias son un género que impacta menos en el espectador que las películas dramáticas. Eso hace que de alguna manera se tienda a minimizarlas, especialmente si, como en este caso, si se ven por primera vez desde que haya pasado toda una vida (66 años del 1941 al 2007).

Esto que, siempre es injusto, en este caso sería más injusto si cabe. Porque “El difunto protesta” es una película magistral en todos los sentidos.

Partiendo de una historia sólida (“El cielo puede esperar” de Harry Segall), que también sería nuevamente llevada al cine con Warren Beatty, Buchman y Miller construyen un guión perfecto. Solidez y perfección que serían galardonadas con sendos Oscar en 1941. Y estos premios se revalorizan si tenemos en consideración que compitió con guionistas de la categoría de Philip Dunne con “¡Que verde era mi valle!”, Lillian Hellman con “La loba” y hasta con el propio Billy Wilder colaborando en el guión de “Si no amaneciera”.

Por si todo esto no fuera ya bastante, tuvo 7 nominaciones, incluidas mejor película y mejor director, claro que, por allí andaba un tal John Ford con ¡Que verde era mi valle!.

Mención especial para dos secundarios de auténtico lujo: Edward Everett Horton y James Gleason. Éste último también fue nominado a Mejor actor de reparto pero acabó “arrasado” por la onda expansiva de la gran película de Ford (el ganador fue Donald Crisp, padre de la familia minera). Pero el hecho de no conseguir el premio magno de la Academia no obsta para que reconozcamos el papelazo de James Gleason.

Y por si no tuviesen bastante con todo esto, súmenle a Claude Rains, a Robert Montgomery (también nominado a mejor actor principal), a Donald MacBride (en su papel de policía)… Vamos, un fenomenal reparto a las ordenes de un excelente director como Alexander Hall.
FATHER CAPRIO


Desde aquel beso (1941)

Abril 5, 2008

En Nueva York, el propietario de un teatro de Broadway, está enamorado de la bella corista Sheila Winthrop. Su mujer no deja de vigilarle, mientras que Sheila sólo tiene ojos para el coreógrafo del espectáculo, Robert Curtis. Cuando son descubiertos, Robert no tiene más remedio que escapar, hasta que finalmente acaba en el ejército. Robert nunca se hará rico como soldado, pero al menos habrá salido del apuro… ¿O no?
Maravillosa comedia musical americana de principios de los años 40. Fred Astaire acababa de ser abandonado artísticamente por su compañera Ginger Rogers , la cual después del oscar que ganó en 1940 por “Espejismo de amor” decidió dar otro rumbo a su carrera (a pesar que en la actualidad se la recuerda principalmente por su etapa de bailarina), y Columbia necesitaba encontrarle una nueva pareja :Rita Hayworth (la reina del estudio de aquel entonces) . La película a pesar de las dudas entre el público funcionó muy bien y fue un éxito comercial , de ahí que se unieran de nuevo en la maravillosa “Bailando nace el amor” a mi juicio mucho mejor que la que nos ocupa. La película tiene una trama divertida combinada con esa manera de bailar tan brillante de Astaire , Rita como siempre bellísima . Se lo pasarán muy bien.
De: http://www.filmaffinity.com/es/film591984.html


Cuando muere el día (1941)

Abril 5, 2008

La segunda Guerra Mundial también llegó a Kenia, en el centro de África. Hasta allí alcanzaba el imperio colonial británico y en el distrito de Manieka, un puñado de soldados guardaba sus fronteras de los posibles ataques alemanes. En aquel clima infernal, alejado de la metrópoli, la mejor parte del día es el anochecer, donde todos charlan y recuerdan añorantes su patria. Cuando llega un nuevo delegado del gobierno, el mayor Combes, las cosas parecen cambiar y más todavía cuando en las cercanías acampa una caravana de árabes dirigida por Zi, una hermosísima princesa mitad árabe mitad francesa
Discreta película que gano tres oscars pero que pasó sin hacer mucho ruido por la carrera de Henry Hathaway


Ciudadano Kane (1941)

Abril 5, 2008

Charles Foster Kane, el más poderoso magnate de los medios de comunicación, muere en soledad y susurrando una sola palabra: Rosebud. A raíz de eso, el productor de un noticiero encomienda a un reportero, Thompson, investigar sobre la vida privada de Kane, tratando de averiguar el significado de su última palabra.

Thompson se entrevista con las personas que fueron amigos, colaboradores y familia de Kane, descubriendo el carácter de un hombre que empezó desde el nivel más bajo de la sociedad. Kane se convirtió en uno de los editores de periódicos más exitosos de su época, principalmente por la agresividad y el servicio social que imprimía en su trabajo. Con el tiempo ese brío se convirtió en una búsqueda de poder que lo llevó a emprender una carrera política que terminó mal a raíz de un escándalo. Desde entonces su personalidad destructiva lo alejó de todos sus seres queridos, recluyéndose en su lujosa mansión.

Finalmente Thompson llega a la conclusión que “Rosebud” es la pieza faltante en el rompecabezas que fue la vida de Charles Foster Kane, un enigma que no se resolverá para nadie excepto el espectador, quien es el único que conocerá su significado al final de la película.

Las bases para esta película surgieron de varias figuras publicas contemporáneas de Orson Welles, incluyendo aspectos biográficos de si mismo. Sin embargo, la base principal para el personaje de Charles Foster Kane vino del también empresario William Randolph Hearst, quien se sintió tan ofendido por la película que evitó que los periódicos y noticieros que tenía hablaran de ella. Incluso se cree que llegó a ofrecer a la RKO Pictures 800 mil dólares para destruir todas sus copias.

El Ciudadano Kane es considerada por el American Film Institute y otras instituciones especializadas como la mejor película en la historia del cine. Representa la irrupción del lenguaje moderno de la literatura en el cine a través de su narrativa no-lineal y sus imágenes impresionistas. El escritor Jorge Luis Borges la consideró una “historia metafísica de detectives”, donde su objetivo es la investigación sobre un hombre a través de su trabajo, las palabras que ha dicho y las vida que ha arruinado.

Resumiendo, Citizen Kane es la base para todo el cine que vemos actualmente; desde la película de arte más alternativa hasta el “blockbuster” más taquillero del año.

De: http://www.cinexcepcion.com/el-ciudadano-kane-citizen-kane-1941/2007/05/29/